Colegio Beato Edmundo Rice

Particular cariño le tengo a este colegio.

El colegio Beato Edmundo Rice, es uno de los colegios en el que más tiempo estuvo mi hermano en su etapa escolar. Aquí, los niños aprenden matemática básica como: sumar, restar, dividir y multiplicar. Además de los distintos talleres en los que practican su día a día: cocina, banda, mecánica, etc.

Aquí, las profesoras son unos ángeles. Estas personas están llenas de energía positiva, atención, ganas de enseñar, y, sobre todo, mucha paciencia. Algo difícil de encontrar hoy en día en algunos colegios. Este colegio cuenta también con el apoyo de la Municipalidad de Chorrillos, quien los invita, año tras año, a participar de los desfiles en el malecón por fiestas patrias.

De más está decirles la algarabía que se vive dicho día, desde la preparación de los chicos y las niñas entusiasmadas por llevar sus trenzas perfectas, y los chicos, bien perfumados y peinados, listos para lucirse y recibir muchos aplausos.

 

Oportunidades especiales

El esperado programa 7 Deseos, en el cual participan diversas instituciones con ayuda de un artista, se emitió este sábado 26 de diciembre por el aire de Latina.

Aquí pudimos observar, con agradable sorpresa, que una de las instituciones que participaba, estaba conformado por los integrantes de las Olimpiadas Especiales. Grata fue la sorpresa al ver a los chicos salir a la pista de baile con sus coloridas vestimentas y llenos de alegría.

Verlos bailar, fue un gozo. Escucharlos, una alegría.

¡Cuánto desenvolvimiento en un solo lugar!

Oportunidades como esta, nos llenan el corazón de alegría, ya que permiten demostrarse con la naturalidad y espontaneidad que los caracteriza. Estos chicos son líderes en los distintos deportes, han representado al Perú en diferentes países, obteniendo medallas de oro y de plata. Vale la pena cederles un espacio en la televisión y en un canal con uno de los mejores rating´s a nivel nacional, ya que de esta manera, contribuyen a la cercanía con estos chicos, a conocerlos mejor y a la inclusión total, para que se vea cada más cerca y posible.

 

El compañero de vida

Familia
La familia, la base de todo amor
Para una madre, todos sus hijos son especiales, sin embargo, cuando uno de ellos tiene una habilidad especial, lo hace más especial aún ya que necesita un poco más de cuidado y atención. Ellas los describen en una palabra: ángeles.

A pesar del dolor y la avalancha de pensamientos negativas que inevitablemente llegan a la mente de una madre cuando el doctor les dice que su bebé tiene síndrome de Down, estos pensamientos negativos empiezan a despejarse con el paso de los días al ver su carita, sus ojitos achinados, su sonrisa y saber que esa pequeña persona que acabas de traer al mundo, va a necesitar y depender mucho de ti.

El amor de una madre hacia sus hijos no conoce límites. Y aquí es donde empieza su labor con programas de intervención temprana como terapias de lenguaje, terapia física, ya que muchos de los niños con esta condición presentan dificultades en los primeros años de vida, y es aquí cuando hay que formarlos, ya que la niñez es la etapa más importante para su desenvolvimiento y desarrollo.

Enfrentar a la realidad de tener un hijo con habilidades diferentes, aunque al inicio es difícil y demanda mucho tiempo, esfuerzo y paciencia, tiene también su lado positivo. Estas personitas dan, diariamente, lecciones de vida en pequeños detalles y momentos cotidianos. Te enseñan a valorar las palabras, los detalles, la honestidad, la pureza.

Ser madre de una persona con síndrome de Down, es tener consigo a un eterno compañero de vida, con quien vivirá experiencias y enseñanzas mutuas, y tienen algo claro: quererlos mucho. Siempre, mucho.

Talleres para la vida

Son diversas las opciones en las cuales los chicos pueden desenvolverse libre y fácilmente, ayudándolos en su desarrollo personal.

Entre las alternativas más resaltantes están los talleres que ofrece la Sociedad peruana de síndrome de Down. Tal como describen en su web, entre los talleres destacan su ayuda en la formación a la inclusión en la vida laboral, la autodeterminación y la toma de decisiones de apoyo.

Vale destacar también los programas que ofrece durante el año la asociación civil Pasitos de Fe, quienes destacan y promueven los deportes entre los chicos con habilidades especiales, integrándolos con los demás y participando de concursos, acompañados de sus familias.

Estos talleres son muchas veces relevantes para su crecimiento laboral y personal. Es así como logramos ver casos destacados de personas con esta condición, como el del joven con síndrome de Down que es asistente del Viceministro de Trabajo, el cual se desempeña de manera óptima y eficiente en su puesto de trabajo, demostrando así que la discapacidad no es incapacidad.

Ejemplo de vida

Aun cuando las oportunidades, por momentos parecen no ser iguales para todos, existen chicos con ganas de salir adelante desafiando su condición y no usándola como obstáculo. En esta oportunidad vamos a conocer a Irene Garibotto, el ejemplo de vida de esta nota, quien comparte su experiencia trabajando en la empresa Burger King.

Acceder a Irene fue sencillo. Cuando llegamos, se encontraba limpiando mesas y preguntándole a un señor si había terminado de comer para proceder a levantar su bandeja. Inmediatamente después se acercó a nosotros, nos presentamos, le preguntamos si podíamos hacerle una pequeña entrevista y amablemente dijo que sí, que no había problema.

En medio de la entrevista, ella saca una hoja y nos escribe su nombre, tenía un apellido complicado y decidió escribirlo: “para que no se confundan”, nos dijo con una dulce sonrisa.

Luego de algunas preguntas, decido preguntarle por sus papás. Segundos después, me arrepentí. Ante esta pregunta, la seriedad, de la mano de la tristeza, invadió su rostro y me respondió que su mamá había fallecido en el 2014, aún recordaba la fecha exacta. Y, de su papá, no quiso hablar…

Después de este incómodo momento para ambas, la entrevista fluye libremente y ella no deja de ser quien es. Habla al natural; sin caretas, sin disfuerzos, sin poses, sin timidez. Es por esto que decido no colocar esa parte incómoda de la entrevista, prefiero resaltar su calidez, espontaneidad y naturalidad. Es un ejemplo de vida, y ella lo sabe.

¿Ya sabes qué es #ProblemasDeGenteComun?

La Sociedad Peruana de síndrome de Down difundió hace unas semanas una campaña bajo el nombre “Problemas de gente común”, la cual busca viralizar el hashtag #ProblemasDeGenteComun, con el fin de concientizar y sensibilizar a la gente, acabando así con las equivocadas ideas de lo que no pueden hacer los chicos que tienen habilidades diferentes.

El mensaje del video es simple, sencillo y claro. Aquí muestran que las personas con síndrome de Down sienten, piensan, se enojan, viven, lloran, tienen las mismas ganas de ser productivos y pasan por mil momentos como todos, como cualquiera. Sin ninguna diferencia. Pero, mientras la sociedad los siga tratando como personas indefensas, se retrocede un paso a la inclusión que anhelamos.

Como parte de la campaña, se creó una web, donde se da a conocer los diez mitos que abarca a las personas que tienen síndrome de Down, y a la par, se demuestra en acciones lo contrario recalcando así la realidad que viven.

Este video busca llamar la atención de todos y generar así un cambio sobre la forma en cómo los vemos, y hasta a veces, cómo los tratamos. La idea principal es que esta página sea visitada por mucha gente, y de esta manera, logren informarse y dejar a un lado los mitos que frenan los avances que a paso lento, se está obteniendo.

Ángeles de la Vida se suma y comparte esta campaña.

 

Sobresaliendo en un mundo desigual

A pesar de que existen marcadas diferencias en el mercado laboral, diversos chicos buscan en las calles el cómo ganarse la vida, apoyar y llevar dinero a sus hogares. Un claro ejemplo de esta manera no óptima de trabajar, son el chico que está siempre en la puerta del Real Plaza de Angamos y la joven que siempre se encuentra en la puerta de Ripley, ubicado en Miraflores.

Pasar por ahí y verlos, no es algo grato ni agradable de mirar. Considero que todo niño, adulto mayor y personas con esta condición, deben ser las últimas personas en trabajar, peor aún, en las calles. Sin embargo, a pesar de no ser lo ideal, resalta en ellos el ímpetu y ganas de sobresalir, buscando oportunidades donde quizá, no las hay.

En ellos prima las ganas de seguir, valerse por sí mismos y buscar sus propios recursos para sentirse útiles e importantes, buscando ellos mismos sus propias posibilidades de surgir dentro de esta sociedad, a veces desigual.

Una manera de hacerlo son con talleres ofrecidos en las Municipalidades de diversos distritos, entre los cuales destaca la cocina.

¿Quieres enseñarle una manera de hacer que ellos se sientan útiles e importantes?

Continúa viendo el siguiente tutorial:

 

 

Los sueños que llegan

Constancia, disciplina y perseverancia es lo que define a Noelia Garella. Esta muchacha argentina de 31 años de edad, es la primera maestra con síndrome de Down en su país, graduándose en el año 2007 en la carrera de Educación Infantil.

Noticias como estas resaltan por su entrega y dedicación, logrando una meta, que para otros, puede ser difícil de alcanzar. Noelia soñaba desde pequeña con ser maestra de niños de jardín, sufriendo en el camino momentos de rechazo y prejuicios debido a su condición.

A pesar de las burlas y los obstáculos que se le presentó, actualmente es profesora en el jardín ubicado en Villa Cornú, llamado “Capullitos”. Leer la historia de Noelia, es sentir la emoción del que sí se puede lograr las cosas que uno se proponga, sin importar la discapacidad. Verla en fotos sonreír, feliz con sus niños rodeándola, provoca inflar el pecho de orgullo y sonreír con lágrimas dándonos cuenta que quizá, todo depende de la oportunidad, la educación o la cultura de cada ciudad.

Hoy, esta profesora vive feliz con todos los alumnos del salón en el cual dicta su clase, demostrando, una vez más, que su condición no limita desenvolverse eficientemente en cualquier campo laboral, que todo consiste solo en brindarles una oportunidad.

Experiencias del corazón

Vivimos constantemente en días apresurados, monótonos y de eterna rutina a la que cada vez más nos acostumbramos, que poco a poco nos vamos olvidando y dejando de lado los pequeños detalles que de verdad tienen valor una vez que el día se acaba y uno llega a casa.

En días tristes, están ellos para abrazar, para acompañar y para hablar aun cuando no entienden con claridad qué es lo que está sucediendo. Las atenciones y las innumerables muestras de afecto, en estos días, se hacen notar aún más.

Aún recuerdo aquel momento triste en el que vivía y llegué tarde a casa, me preparé la cena y me senté a comer. Mi hermano miraba televisión. Él nunca suele quedarse hasta pasada las 11 de la noche, pero ese día, justo ese día, se quedó, se sentó conmigo y me dijo: te voy a acompañar. Le dije: no. Es tarde, chinito, anda a dormir. Su respuesta conmovió mi corazón: no, yo te acompaño, termina de comer y nos vamos a dormir juntos.

Detalles como estos suelen repetirse siempre. Y en días alegres, también.

Vivir con alguien que tiene síndrome de Down, te enseña a valorar detalles que a veces, por la rutina, dejamos de apreciar. Ellos nos enseñan a ser más humanos, más buenos, más generosos y sobre todo, mucho más pacientes. Con ellos no hay apariencias que debamos guardar, podemos mostrarnos tal cual y siempre nos van a aceptar.

Sus cantos, sus logros, sus detalles, sus bailes, sus sonrisas, sus abrazos, sus actuaciones, sus gestos, son regalos que, las personas que vivimos y compartimos con ellos,  siempre vamos a aplaudir, sonreír y apreciar.

Pasiones especiales

Conocemos a los chicos con síndrome de Down como seres completamente tiernos, algunos tienen gustos y aficiones por la música, el teatro y otros deciden desarrollarse en lo que más les gusta. Hace poco, por ejemplo, un youtuber peruano invitó a un chico con esta condición a participar en su grabación bajo el hashtag: “problemas de gente común”. Aquí, ambos fomentaban el trato igualitario y promovían las no distinciones.

A pesar de las ideas marcadas sobre qué gustos puede tener una persona con habilidades diferentes, algunos de ellos rompen estereotipos con pasiones especiales. Gustos fuera de lo común llaman la atención cuando de pronto son amantes de las películas de terror, el miedo y de series tan famosas como “The Walking Dead” o todo lo que a zombies se refiera.

Solemos verlos como ángeles, y los consideramos como tal, pero estos ángeles también albergan gustos especiales.

Los juegos de Play Station, los talleres en colegios, y las sonadas y pocas comunes noticias de chicos graduados en la universidad, como el caso de Bryan Rusell Mujica graduado en USIL (Universidad San Ignacio de Loyola), Madeline Stuart, modelo con síndrome de Down o el mismo Pablo Pineda, conferencista español con síndrome de Down que viaja por el mundo hablando sobre esta discapacidad y buscando romper prejuicios, son ejemplos de que las pasiones no eligen condiciones y de que cada uno de ellos puede desempeñarse y desarrollarse en el ámbito que prefiera, que quiera y que se sienta cómodo.